
Dicen que todo en este mundo es obra del Diablo. Que la mundialización es diabólica. Esperan la llegada del Anticristo.
Esperan la llegada del Apocalipsis para mayo de 2008 y son una treintena, incluidos cuatro niños, todos ellos adeptos de una secta ortodoxa, atrincherados en un refugio subterráneo ruso, del que no saldrán vivos si alguien intenta rescatarlos.
Los miembros de la secta amenazaron con hacerse saltar por los aires con bombonas de gas si las fuerzas del orden intentar desalojarlos de su escondite, en el fondo de un barranco, donde están persuadidos de que se librarán del fin del mundo.


